NO DEJE RASTRO
Salirse del sendero parece inofensivo, pero multiplicado por miles de pasos erosiona el suelo y destruye la vegetación.
Un sendero existe para concentrar el impacto en una franja. Cada vez que alguien lo abandona, el daño se reparte por un área mucho mayor.
Si tienes que salir de la huella (por ejemplo en zonas abiertas), prefiere roca, grava, arena o pasto seco, y dispérsate para no marcar una nueva huella.
Usa los sitios de camping habilitados. Si no existen, elige un lugar ya intervenido, al menos a 60 metros de lagos y ríos, y no remuevas piedras ni vegetación para acomodar la carpa.
En suelos volcánicos como los de Conguillío, una huella nueva puede tardar años en recuperarse.
SIGUE LEYENDO