La mayoría de los incidentes que vemos en terreno no son por mala suerte, sino por llegar con menos preparación física de la que la ruta exige. No hace falta ser atleta de alto rendimiento, pero sí tener una base.
Para salidas de dificultad media (como Nahuelbuta o Conguillío), recomendamos poder caminar 3 a 4 horas seguidas con mochila liviana sin dolor articular. Para las de dificultad alta (Sollipulli, Antuco, El Cañi), conviene entrenar específicamente: caminatas con desnivel, subir y bajar escaleras con mochila cargada, y trabajo de piernas dos o tres veces por semana en las semanas previas.
La fecha de la salida no es el momento de probar zapatos nuevos ni de estrenar mochila. Usa el mismo equipo que llevarás el día del trekking al menos una vez antes, en una caminata más corta. Y si tienes alguna condición médica relevante, cuéntanoslo al inscribirte — nuestros guías WFR necesitan saberlo para cuidarte mejor.