SOBRE EL DESTINO
El recorrido comienza internándose por el valle, atravesando sectores de vegetación nativa y aproximándose progresivamente al río Queipude. Durante el trayecto se realizan diversos cruces de río y se avanza por sectores de roca húmeda y terreno irregular, por lo que requiere buena condición física y seguridad al desplazarse.
Uno de los principales atractivos son los Cuernos o Torres de Alpehue, grandes formaciones de roca basáltica que destacan dentro del paisaje cordillerano. Posteriormente, el sendero conduce hacia el sector geotérmico, donde es posible observar fumarolas, géiseres, aguas termales y manifestaciones de actividad volcánica.
El recorrido continúa hasta las Termas de Alpehue, donde se encuentran piscinas y surgencias de agua termal en un entorno natural. Este constituye uno de los momentos más destacados de la experiencia, permitiendo descansar y disfrutar del paisaje cordillerano.
Finalmente, el descenso puede realizarse por sectores del cañón de azufre, donde el agua y los minerales generan tonalidades particulares en las paredes rocosas, completando una ruta que combina aventura, geología y termalismo.